El árbol del conocimiento - Origen de la irracionalidad actual
RSS Seguir Conviértase en fan

Categorías

COMENTARIOS Y CRÍTICAS A LA OBRA
DEBATES

Archivos

January 2012
June 2011
May 2011

con tecnología de

El Blog de Ulises Granda

"HE LEÍDO con auténtico deleite el libro"

Estimado colega:
 
He leído con auténtico deleite las páginas de su magnífico libro El árbol del conocimiento y me ha llenado de satisfacción descubrir hasta qué punto su diagnóstico de los males del pensamiento contemporáneo coincide con el que yo quise expresar en mi último libro acerca de la noción de filosofía (publicado aproximadamente por la misma fecha que el suyo en la editorial Akal).  De hecho creo que su libro ha sido escrito fundamentalmente con el mismo espíritu y desde las mismas convicciones que el mío. Evidentemente su posicionamiento político es, al final, diferente al mío, pero ambos compartimos la convicción ilustrada –tan intempestiva– de que la razón y el conocimiento deben estar a la base de toda actuación verdaderamente digna. No quería dejar pasar la ocasión de felicitarle por su trabajo y agradecerle haberme liberado de la penosa sensación de que las ideas en las que más firmemente creo no son sino vestigios arqueológicos de una civilización definitivamente desaparecida. Un cordial saludo. Pedro Fernández Liria.
 
Nota del autor del blog: El libro de Pedro al que se refiere en esta entrada se titula Qué es filosofía 
 

1 comentario para "HE LEÍDO con auténtico deleite el libro":

Comentarios RSS
Ulises Granda on Wednesday, June 01, 2011 10:37 PM
Gracias, Pedro: A mí también me produce satisfacción ver que debemos ser muchos los que nos damos cuenta de que algo no marcha bien en nuestra cultura. Aunque a menudo creamos que somos bichos raros, lo cierto es que la cuestión se palpa en el ambiente, por lo que no debe resultarnos extraño que veamos cada vez más intentos de responder a las confusión que embarga el momento actual. A mi entender, las respuestas no han de ser "políticas", sino, por así decir, "sistémicas", en el sentido de cuestionar ciertos principios o ideas que nos mueven. Lo digo porque en el primer caso se corre el serio riesgo de abrazarse a ideologías, con toda la carga de prejuicios o "aprioris" que conllevan. Te hago este comentario por la alusión que haces al final de que probablemente no coincidamos en los planteamientos de ese tipo. Pues bien, sé que me entenderás si te digo que eso no importa, o que cuando menos, hay que situarlo en un segundo lugar. Lo importante (porque ahí sí que podemos coincidir todos, o la mayoría) es partir de la honradez intelectual que implica estar abierto a razonar y debatir las ideas de uno. Y hacerlo asumiendo dos principios inestimables: a) que si alguien te convence de lo contrario, es, sencillamente, para darle las gracias, porque te ha enriquecido con una nueva perspectiva que desde ese momento ya es tuya, y b) que si no hay posibilidad de coincidir, siempre nos hermanará (y por tanto nos ratificara en nuestra condición de ser humanos) haber sido capaces, como se dice, de "ponerse de acuerdo en el desacuerdo". En tu libro, como en el mío, lo que reivindicamos es esa búsqueda apasionada por el conocimiento y la razón que nos hace libres e iguales a todos los hombres. Ése es el punto en el que todos los humanos podemos saludarnos y reconocernos. Luego, comienza el juego variable y divertido de la vida, pero incluso para jugar se precisan reglas, ¿verdad?
Responder al comentario

Añadir un comentario

Su nombre:
Dirección de email: (campo obligatorio)
Sitio Web:
Comentario:
Haga su texto más grande, márquelo en negrita, cursiva y mucho más con etiquetas HTML. Le mostramos cómo..
Post Comment