Estimado colega: He leído con auténtico deleite las páginas de su magnífico libro El árbol del conocimiento y me ha llenado de satisfacción descubrir hasta qué punto su diagnóstico de los males del pensamiento contemporáneo coincide con el que yo quise expresar en mi último libro acerca de la noción de filosofía (publicado aproximadamente por la misma fecha que el suyo en la editorial Akal). De hecho creo que su libro ha sido escrito fundamentalmente con el mismo espíritu y desde las mismas convicciones que el mío. Evidentemente su posicionamiento político es, al final, diferente al mío, pero ambos compartimos la convicción ilustrada –tan intempestiva– de que la razón y el conocimiento deben estar a la base de toda actuación verdaderamente digna. No quería dejar pasar la ocasión de felicitarle por su trabajo y agradecerle haberme liberado de la penosa sensación de que las ideas en las que más firmemente creo no son sino vestigios arqueológicos de una civilización definitivamente desaparecida. Un cordial saludo. Pedro Fernández Liria. Nota del autor del blog: El libro de Pedro al que se refiere en esta entrada se titula Qué es filosofía |




